MASAOKA SHIKI

MASAOKA SHIKI (1867-1902)

Cada año nuevo
Cielo y tierra en armonía
El primer día

¡Qué soledad!
Después de los juegos artificiales
una estrella fugaz

Un gran viento
y repentinamente el estandarte
se levanta

Ola de calor
Las flores del ciruelo se dispersan
por el pedregal

Cuando miré hacia atrás
El hombre que me cruzó
Se había perdido en la neblina

El Gran Buda soñoliento
Adormecido
Por este día primaveral

El Gran Buda
y su frescura
implacable

Ellos contemplan
el océano en junio.
Los Budas al fondo del templo

Dulzor de brisa.
En el verde de mil colinas
un templo aislado

Atardecer primaveral.
¿Qué lee
el hombre que no tiene mujer?

Las ondas del chapoteo
derriten poco a poco
el hielo del estanque

La nieve se derritió
En la espalda
Del Gran Buda

Sitio ilustre.
Desyerba la tierra
y lo ignora el campesino

Un canasto de flores abandonado
y nadie
en las montañas en primavera

A lo largo la mano corre
por la barandilla del mirador.
Los montes en primavera

Durmiendo sobre la piedra
Mariposa
¿Sueñas tú de mí el infortunio? *

* El poeta muere de tuberculosis a los 35 años.

Soñando cada año
En los crisantemos
Sueño por ellos

La campana del templo
para de sonar y brilla.
Ah la luciérnaga

Como compañero
Solicito a la mariposa
Partir de viaje

El aguacero de verano
tamborea
en la cabeza de las carpas

Jornada corta.
En sus canastas los cormoranes
cansados duermen

Un pueblo de pescadores
Bailando bajo la luna
El olor a pescado fresco

El puente cedió.
¡Atrás y solitario
el sauce llorón!

A lo largo del río
No encontré ningún puente
Ese día sin fin

El río en el verano
y un puente.
Pero el caballo pasa por el agua

A gran velocidad
Se lleva el verano
El río Mogami

El puente colgante
En lo alto y en todas direcciones
Balancea la lluvia fresca

¡Peral en flor!
La casa en ruina
Única huella de la batalla

Con mucho esfuerzo
Pude colgar
La lámpara entre tantas flores

Cerezos en flor
y recuerdos de seres queridos.
Todos tan lejos de aquí.

Al chirrido de los insectos
Sale la luna
El jardín oscurece

Pinos en cada isla.
¡Y cómo refresca
el ruido del viento!

¡Qué frescor!
La vela que se apaga
y el ruido del agua

El frescor
En medio del cultivo de arroz verde
Del único pino

De espalda al Buda.
Oh cómo como refresca
el claro de luna

Donde miremos
hay frescor de luces
de dioses y de Budas

En el Gran Buda
la ausencia de entrañas.
Ah que frescor

Al encender la luz
Las sombras de las muñecas
Una para cada una

Una alondra se vuela
Respiro la niebla
¡Yo camino sobre nubes!

Nuestro canario se escapó
Un día de primavera
Llega a su fin

Marejada de nubes bajas
Amontonadas
Sobre la lejana línea del mar

La barca y la orilla
Dialogan
a lo largo del día

La playa.
¿Porqué hacer una fogata
con esta luna de verano?

Un azadón abandonado
en el campo vacío.
¡Qué calor!

Para la delgada waka
y para el fino haiku.
Un hombre en verano *

* Waka o Tanka. Tradicional género
poético de 31 sílabas.

Sale la luna entre las hiervas
y sopla el viento
el canto del hototogisu

Gracias a la linterna
contemplar al Gran Buda
y el canto del hototogisu

Ni siquiera un mosquito
después de la inundación
¡Qué soledad!.

En la palma de la mano
una luciérnaga.
Ah su frío reflejo

En el rincón de un viejo muro
Totalmente inmóvil
Una araña gorda acecha

Maté una araña
¡Soledad
de noche fría!

Cuando para de cantar
Y vuela
Al fin vemos a la cigarra

Sólo en un árbol
de la inmensa llanura
las cigarras se agrupan

Una cigarra canta
Frente a la casa vacía
Al último sol

Al borde de la muerte
Más sonora que antes
Las cigarras en otoño

Bosque en verano.
Del que penetra
ni la más mínima huella

Veinte mil personas
Sin abrigo
La luna de verano *

* Visión del gran incendio de Takaoka.

Pintor de rosas.
Las flores no son difíciles
y las hojas peliagudas

Admirar rosas.
¡El cansancio de mis ojos!
La convalecencia

Pintar flores
es mi tarea cotidiana.
¡A comienzo del otoño!

La blanca peonía
Una noche de clara luna
Perdía sus pétalos

¡Las flores silvestres del verano!
En Saga las bellas mujeres
de muchas tumbas

La amapola florece
y por la brisa del día
desparramada

Lluvia de otoño.
Las hortensias
se deciden por el azul

Mi voz
se hace viento
en la cosecha de champiñones

En el Templo de Taga
Cerezas en el suelo
No hay nadie

Bajando del caballo
En el viento de otoño
Pregunté por el nombre del río

Torbellino de hojas muertas
vienen de lejos.
El otoño llega a su fin

Apoyada a un árbol desnudo
de raras hojas
una noche estrellada

Los insectos de verano
caen muertos
sobre mis libros

Ningún insecto
se acerca a la lámpara
Aún más frío.

Me pican
Los mosquitos en otoño
Decididos a morir

En el dormitorio vecino
su luz también se apaga.
Ah qué la noche es fría

La linterna se apaga
Atravesando el basho
El ruido del viento *

Pobre Templo
reducido a ruinas
¡Pero qué basho! *

* Basho: Campo de bananos, platanar y seudónimo
del maestro de la sobriedad, quietud y armonía,
Matsuo Basho, Siglo XVII.

No puedo comer
Los caquis que me gustan.
Ah la enfermedad

Pelando una pera
Azucaradas gotas brillan
A lo largo del cuchillo

¡Recuerden!
Fui un gran comedor de caquis
amando haikus *

Tres mil haikus
a revisar.
Dos caquis *

* El haijin Shiki, por trabajar en correcciones
era recompensado en caquis.

Las manzanas robadas
que comí.
Me produjeron dolor de estómago

El ave canta
Cae al suelo
Una baya roja

Una baya roja
rodó
por la escarcha del jardín

El daimyo.
Queda de su pasar
un terrible frío *

* El pueblo debía esperar que pasara el “daimyo” e inclinarse.

Soledad en invierno.
Quisiera hacer una pregunta
al Buda

Fría mañana.
Alegremente
el acólito entona el sutra

El río en invierno.
El agua no es suficiente
para cuatro o cinco patos

La gran limpieza.
Todos los dioses y Budas
amontonados en la hierba

Débiles
Esta noche de nieve
Las luces del palacio

Medita el mono
a lo largo de la noche
¿Cómo atrapar la luna? *

* El mono es el hombre y la lección luminosa
de la luna… ¿Buda?.

Hago una ofrenda a Dios
y de regreso.
La brama del ciervo *

* Ofrenda o “kami”. Dios personifica la naturaleza
en el culto “shinto”.

La noche infinita.
¡Pienso
en cómo será en 10.000 años!

Bajo el mosquitero
Ella duerme
Rodeada de luciérnagas

El que detesta esta vida
Debe amar
La flor del cardo

En los cultivos de las alturas
los espantapájaros
se peinan de nubes

En este mundo efímero.
También los espantapájaros
tiene ojos y nariz

Una extremidad
Apoyado sobre la montaña
El Río Celeste*

Aguas termales.
La Vía láctea
en los cuerpos desnudos *

La Vía láctea
El campo de patatas
Las garzas blancas *

Pasada la media noche
La Vía Láctea
Descansa en un bambú *

*El Cielo, la Tierra y la vida entre los dos. El cosmos
en tres versos. ¿El Río Celeste por Vía láctea?

Salgo del Templo Zen
Entro
A una noche estrellada

Un niño de diez años
Acaba de heredar un Templo
Frío amargo

Pánico.
La escalera se derrumba
sobre los amores de los gatos

Diez años de trabajo
para pagar mis estudios.
¡El techo gastado!

En esta agua pura
los ricos se refrescan
y también los osos

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